Vía de la Plata

De Sevilla a Astorga. 38 etapas. 963 km.

La Vía de la Plata ofrece dos opciones para llegar a Santiago de Compostela:
- En Astorga, enlaza las últimas 11 etapas con el Camino Francés.
- Desde Granja de Moreruela, el peregrino puede desviarse por el Camino Sanabrés (13 etapas)

La Vía de la Plata, también conocida como Ruta de la Plata o Camino Vía de la Plata, es el itinerario jacobeo que atraviesa la Península Ibérica de sur a norte.  


Andalucía es el punto de partida de esta Ruta Jacobea que, siguiendo las antiguas calzadas romanas, atraviesa Extremadura y Castilla y León antes de llegar a Galicia. Es en Astorga donde la Vía de la Plata se une tradicionalmente al Camino Francés para llegar a Santiago de Compostela.

La Vía de la Plata ofrece otra opción de trazado: dirigirse a Puebla de Sanabria y realizar el Camino Sanabrés. El peregrino comenzará igualmente en Sevilla, punto de inicio más popular entre los caminantes, para proseguir por tierras andaluzas, atravesando localidades como Castilblanco de los Arroyos o Almadén de la Plata, y extremeñas, con Zafra, Mérida y Cáceres como máximos exponentes.

En Castilla y León, concretamente al llegar a Granja de Moreruela (Zamora), es donde el peregrino debe decidir si continuar el trazado romano original hasta Astorga o tomar el desvío sanabrés. Este último continúa de Granja de Moreruela hacia Tábara, Santa Marta de Tera, Mombuey y Puebla de Sanabria, tomando así la ruta que entra en Galicia por la provincia de Ourense.  

A este Camino de Santiago llega la otra gran Ruta Jacobea del sur peninsular: el Camino Mozárabe. Con puntos de partida en Almería, Córdoba, Jaén, Granada o Málaga, el Mozárabe se une a la Vía de la Plata al llegar a Mérida.

Uno de los Caminos más largos de la Península

La Vía de la Plata es uno de los Caminos de Santiago más largos de los que atraviesan la Península Ibérica. Con cerca de 1.000 kilómetros, esta Ruta Jacobea suele dividirse en unas 49 etapas en su trazado original y unas 36 en el caso de que el peregrino continúe la Vía de la Plata por el Camino Sanabrés.

Menos popular y dotado de menos servicios que otros caminos jacobeos como el Camino Francés o el Camino del Norte, la Vía de la Plata es un trazado bien señalizado y con un número de alojamientos aceptable. Todo el trazado está bien señalizado, con numerosas flechas amarillas que nos ayudarán a no perder la ruta en las infinitas dehesas andaluzas y extremeñas.  

Además de las flechas amarillas típicas del Camino de Santiago, la Vía de la Plata cuenta con una señalización complementaria. Se trata de unos bloques de granito con azulejos de colores. Por supuesto, nosotros debemos seguir siempre el que contenga el color amarillo.

Evitar los meses de calor
 
El mayor enemigo de la Vía de la Plata es el calor. Las temperaturas suelen ser altas en los territorios que atraviesa, llevando en los últimos años a algunos peregrinos a sufrir golpes de calor y tener problemas de hidratación. Por eso, recomendamos evitar hacer la Vía de la Plata en los meses más calurosos del año como julio, agosto y siempre.  

Marzo, abril, mayo y octubre son los meses más recomendables para recorrer la Vía de la Plata. Serán también los que registren un mayor número de peregrinos, especialmente extranjeros.  

Rico patrimonio histórico y cultural  

Cargada de naturaleza, paisajes sosegados y pequeños pueblos, la Vía de la Plata se extiende marcada por miliarios romanos, ciudades históricas y de animada vida. Además de Sevilla, esta ruta jacobea transcurre por lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, como son Mérida, Cáceres o Salamanca. Se trata de una gran oportunidad para que el peregrino descubra espacios tan espectaculares como las ruinas de Augusta Emérita o el teatro romano de Mérida y disfrute del reconocido jamón ibérico.  

A lo largo de la historia, este Camino fue utilizado para comerciar la plata que llegaba de América por barco hasta el puerto de Sevilla, actividad que le puso el nombre que hoy en día conocemos. De hecho, así se denomina también en la actualidad a la carretera de origen romano que pasa por Mérida, Salamanca y Astorga e incluso al recorrido completo por autovía entre Sevilla y León.  

Cómo llegar al punto de partida

Sevilla es el lugar principal de salida para la Vía de la Plata, una ciudad bien comunicada con el resto de la península:

 

- Cómo llegar a Sevilla en tren: La estación de trenes de Santa Justa concentra el tráfico ferroviario de la capital andaluza. Está situada en la avenida de Kansas City (+34 954 540 202). Se puede llegar allí desde Madrid en el tren de alta velocidad, AVE, o en la red de media y larga distancia desde otros puntos de la península. Todos los horarios se pueden consultar en Renfe.

 

- Cómo llegar a Sevilla en autobús: En Sevilla hay dos estaciones de autobuses: una en la Plaza de Armas (Av. del Cristo de la Expiración s/n. Tlf: +34 954 908 040) y otra en el Prado (C/Manuel Vázquez Segastizábal s/n. Tlf: +34 954 417 111). Desde distintos puntos de la península llegan hasta la ciudad empresas de autocares como DamasAlsaCasalSocibus o Comes.

 

- Cómo llegar a Sevilla en coche: Según los puntos de origen, es posible llegar a Sevilla a través de distintas vías:

 

Asturias, Castilla y León, Mérida y Portugal: N-630.
Madrid y Córdoba: N-IV (E5)
Huelva y Portugal: Autovía A-49

Málaga, Granada, Almería y Murcia: A-92

- Cómo llegar a Sevilla en avión: El aeropuerto de Sevilla es San Pablo y está situado en la Autopista A-4. Opera a 36 destinos nacionales e internacionales, con vuelos diarios y diversas compañías, que se pueden consultar en la web de Aena. Para ir del aeropuerto al centro de la ciudad se puede coger un taxi, en un viaje de unos 15 minutos con un precio que oscila entre los 15 euros y los 22 euros. También hay una línea continua de autobuses urbanos desde el aeropuerto hasta Sevilla, con billetes a partir de 4 euros y un trayecto de media hora (+34 902 459 954). 

Créditos: El Camino de Santiago con Correos

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Círculo Chileno de Amigos del Camino de Santiago

2020